los tobillos callan

Los tobillos callan, y esas manos que los invaden dejan un rastro sobre ellos. Los tobillos tiemblan al escuchar las palabras vestidas de piel, le hablan de paz, de miradas hambrientas; otro dedo los recorre y se aferran a un círculo de bocas, gotean palabras, ruedan por la carretera de las piernas, se detienen, regresan, avanzan con el paso de la noche y reposan impacientes.
Las manos retoman la senda vislumbrada en la piel, allí donde encallarán los labios. Se deslizarán por campos renacidos en cada caricia, declives que estallan en el tránsito de piel, vaciados de palabras que no se precisan. Una mano y otra a tientas en los paisajes del abdomen y más allá, donde el cuello acuna susurros aspirados y se extravían tras el zaguán de la noche.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s