Purgatorio (Parte 2)

Viene de…

Las letras pequeñas y apretadas del libro lo marean. Las palabras parecen chocar entre ellas subiéndose unas a las espaldas de las otras, las letras se desplazan sobre la página que huele a húmedo y a tréboles secos. Parecen hormigas extraviadas.

En el año 1540 Federico Gonzaga se suicidó en el Salón de los Espejos del Palazzo Te. El salón, nacido de la mente afiebrada del arquitecto Doménico Spallanzani, fue considerado una aberración y Spallanzani sufrió la expulsión de la corte de los Gonzaga; incluso el Papa Pablo III lo excomulgó.

El silencio en el cuarto es físico, lo rodea, se alza sobre el cuerpo inclinado sobre el libro, baja y se recuesta sobre los hombros.

…dentro del Salón de los Espejos la perspectiva no se correspondía con la experiencia de quien entrara al lugar: objetos que se encontraban en el extremo más alejado del salón parecían estar al alcance de un brazo; por el contrario un sillón de tres cuerpos recamado en oro y brocados al cual uno intentara sentarse, se hallaba a no menos de quince o veinte metros…

La luz sobre la mesa comienza a titilar y las palabras en el libro parecen enloquecer, se retuercen semejantes a las patas de una araña, las letras van de un lugar a otro formando palabras nuevas o desconocidas, el libro se vuelve extraño, indescifrable.
Al fin la luz muere. Se recuesta sobre la mesa y se duerme.

Continúa en…

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