Vidas mínimas

Son pequeños. No conocen el sentido de la vista. Piensan. Sus pensamientos estás formados por la materia de los sueños; sin embargo no saben que es dormir. Su existencia es una inmensa vigilia: creen vivir un millón de años, pero su vida es solo un instante para nosotros. Son traslúcidos. Blandos. Rara vez se encuentran; pero la proximidad con otro como ellos, logra que se retuerzan y enrollen como cabos agitados por el viento, un agitar de fluidos, un palpitar de membranas suaves. Se multiplican. No se diferencian uno del otro. No podemos verlos. Somos afortunados.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Create a website or blog at WordPress.com

Subir ↑