si naciste en medio de una familia de burgueses, si siempre tuviste la cama y la comida preparadas, si tu papá te mandó a los mejores colegios y si te pagó una buena universidad
si nunca moviste un peso mayor que el de tu propio cuerpo, si tenés un trabajo de lunes a viernes y si cobrás un sueldo que te permite vivir de un modo digno
si en 1974 te hiciste amigo de todos y en el `76 te cortaste el pelo y te quitaste la barba
si cuando ves a un morochito cruzás la calle, si no sabés cuanto cuesta un boleto de tren o de colectivo, si das vuelta la cara cuando ves a un chico revolviendo tachos de basura
si en los `80 coqueteaste con Fukuyama y en 1971 con la JP, y si vivís en tu casa en el country y manejas un auto importado, si tus hijos estudian a jornada completa en un colegio inglés
si nunca saliste de viaje con una mochila al hombro, si nunca te despertaste a las tres de la madrugada y garrapateaste en un papel cualquiera seis versos horribles que entonces te parecieron los más bellos, si pagas por putas caras y si pagás la cuota del gimnasio de tu esposa
si nada más sabés que las villas existen, si tus vacaciones siempre son en Saint Maarten, si tus tres hijos tienen un iPod cada uno, y si los encarcelás frente a la Wii cada fin de semana
si el costo financiero de los créditos te quitan el sueño, y si apenas saludás con desgano a tu secretaria, si todos tus amigos son abogados, y si te mostrás con tu esposa en alguna cena a beneficio
si los cuadros en tu casa combinan con el color de los muebles, si de El Capital solo leíste la contratapa, si ya no mirás a la cámara cuando te invitan a un programa de TV
y si en noviembre de 2001 ya no tenías la plata en el banco, si ya estás aburrido de casi todo
sos de esos tipos que, hoy, pueden calzarse la camisa de la izquierda
Catarsis (20)
Julio 17, 2008 · No hay comentarios
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Algunas cosas que haremos
Julio 16, 2008 · 3 comentarios
Creo que intentarás morderme, que buscarás mi carne con tus dientes, que querrás develar mi alma con tus ojos, que correrás tras mi lengua con la tuya.
Pienso que tus manos se hundirán en mi cuerpo, que nuestras salivas se mezclarán en un cóctel dulce, que no preguntarás ningún por qué.
Sueño que me aferrarás de cualquier modo, con manos entrelazadas, con dolores y jadeos.
Imagino nuestros cuerpos, tus senos danzando en la música de nuestro sexo, tus dientes clamando por mis hombros.
Busco a través de mares que se alzan, de piel como dunas movidas por el viento; busco tras océanos que se desploman en mi boca, debajo de la lluvia recién nacida que rueda hasta nuestros pies.
Quiero nombrarte entre mis labios roncos, saciarme de vos, ofrecerme completo y absurdo.
Pienso en la cárcel de tus muslos, en el crujido de tu piel, en el cegado palio de tus pies, en la caverna de tus axilas, en tus bosques secretos, en el delirio de tus pies, y en la impaciencia de tus manos.
→ 3 CommentsCategorías: literatura · poesia
Los hábitos de las hormigas
Julio 14, 2008 · 2 comentarios
La hormiga sigue el rastro que marcan sus hermanas. Ciega a todo lo que no sea el rastro, él es su guía y es el sendero mismo. Oleadas de aromas la envuelven, invaden su cuerpo, y ella avanza por y para el camino marcado. Ella desconoce que es esto, no lo vive como aromas; es un empujarse hacia adelante, un repicar de patas tras patas antenas alzadas buscando y buscando el rastro. El sendero marcado por las que la preceden es una promesa de hojas tiernas y aire fragante, y soplo de voces susurradas, tenazas rasgando hierba. Ella no se pregunta (no puede) donde termina el camino; ella no sueña (no puede) con una meta, avanza tras que tras de sus hermanas. Nadie le enseñó el camino, pero sabe. Colinas grises y claros abrasados por la luz que cuelga sobre la colonia. Ella camina repiqueteo de patas replitic tepliquic plitipic y avanza avanza. Cuando el viaje llegue a su fin, ella sabrá.
→ 2 CommentsCategorías: experimentación · literatura · narrativa · poesia
Tiempo
Julio 14, 2008 · 3 comentarios
Tiempo. Gira sobre si mismo. Avanza. Estamos atrapados en un laberinto sin centro, estamos atrapados en su laberinto. Corremos. Extendemos las manos para no caer, pero tropezamos con cada paso. Tropezamos con nuestros recuerdos, nuestros amores, nuestros odios, sonrisas, caricias, miradas de costado. Avanzamos junto a él. Tiempo. No es el río que muchos imaginan. Tiempo. Un entrecruzarse de senderos. Nos apoyamos contra un muro suave y tibio, y nos arrastra, no podemos detenerlo; no podemos detenernos. Tiempo. Cerrar los ojos. Flotar. Dejarse llevar.
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Ruinas
Julio 7, 2008 · No hay comentarios
Camina por sobre los escombros que cubren lo que alguna vez fue una ciudad. Trepa por sobre la pila de ladrillos, restos de autos quemados, se aferra a los trozos de hierro que nacen de entre lso restos de mampostería como hierbas, resbala, su mano se ciñe a un resto de pared, trepa, tropieza, resbala, vuelve a ascender, las manos vestidas de cortes y sangre seca, la cima está próxima. Al fin se sienta sobre una pila de maderas invadidas por la humedad y los gusanos.
A sus pies, entre la basura, crecen mechones de pasto, las briznas parecen garras; una mano se cierra alrededor de ellas y las arranca.
-Todavía no es tiempo -la mano se abre y las hojas de hierba roja caen a sus pies.
Alza la mano frente a sus ojos. La acerca. La aprieta contra la nariz. Huele. Se embriaga con el aroma rojo de la hierba retenido entre los dedos cubiertos de crostones. Cierra los ojos hasta ver luces cayendo a la tierra. Luces que huelen piedras, a humedad, y huelen a sueños extraviados y a gritos.
-Todavía no es tiempo -repite- Todavía no.
Abre los ojos y las luces aún caen desde el cielo; entiende que ellas no están escondidas en él, el cielo las deja caer semejantes a presagios absurdos sobre el páramo. Aquello que en algún tiempo fue la ciudad donde él dormía, trabajaba, odiaba, caminaba, comía, amaba, se exhibía como una mujer iracunda y desgastada.
-Todavía no es tiempo.
Se recuesta sobre los restos de basura, los trozos de mampostería se incrustan contra la espalda dolorida, las hojas de hierba a sus pies parecen querer contarle una historia, pero él no puede escucharla.
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Teoría literaria XI - Las figuras retóricas (1º parte)
Junio 30, 2008 · 1 comentario
En la entrega anterior (ver) dejé caer la idea de el uso de las figuras retórica al momento de narrar a un personaje; por supuesto que éste no es el único uso que puede hacerse de las mismas, tanto en poesía como en narrativa.
Si bien el uso de las figuras retóricas dentro de un poema es fundamental para llegar a buen puerto, dentro del campo de la narrativa las mismas logran potenciar al texto.
Las figuras retóricas o figuras literarias consisten en el uso no habitual de las palabras y las formas de construcción sonora, semántica y gramatical, lo que las vuelve en especial expresivas.
Las figuras se dividen en cinco grupos principales; a su vez el quinto grupo se subdivide en otros ocho subgrupos.
En éste post solo listaré cada una de las categorías y que figuras retóricas se encuentran contenidas en las mismas, luego me dedicaré a profundizar en forma individual en cada una de ellas.
Las categorías básicas en las que se ordenan son:
- Figuras de metaplasmo:
Las figuras de metaplasmo consisten en la utilización de formas léxicas que serían, en teoría, incorrectas en la lengua ordinaria. Las más conocidas de estas figuras son las licencias métricas.
Las figuras de metaplasmo son las siguientes: prótesis, epéntesis, parágoge, aféresis, síncopa, apócope, diástole o éctasis, sístole, diéresis, sinéresis, sinalefa, ecthlipsis y metátesis. - Figuras de repetición:
Las figuras de repetición consisten en el uso de elementos lingüísticos (fonemas, sílabas, morfemas, frases, oraciones…) que ya habían sido usados en el mismo texto. La repetición no tiene por qué ser necesariamente exacta, por lo que en muchas ocasiones se dan casos de semejanza.
Las figuras de repetición son las siguientes: aliteración, onomatopeya, homeotéleuton, anáfora, epífora, complexio, geminación, anadiplosis, gradación, epanadiplosis, polisíndeton, annominatio (paronomasia, derivatio, figura etimológica, diáfora, políptoton), traductio, equívoco / antanaclasis, paralelismo (isocolon, parison, correlación), quiasmo y commutatio / retruécano. - Figuras de omisión:
Las figuras de omisión consisten en la supresión de un elemento lingüístico necesario, en teoría, para la construcción del texto. Su uso tiende a aligerar la expresión.
Las figuras de omisión son las siguientes: asíndeton, elipsis, zeugma, silepsis y reticencia / aposiopesis. - Figuras de posición:
Las figuras de posición son aquellos procedimientos que se basan en la alteración del orden normal de las partes de la oración.
Las figuras de posición son las siguientes: hipérbaton, anástrofe, tmesis y synchysis / mixtura verborum. - Figuras de pensamiento:
Las figuras de pensamiento afectan principalmente al significado de las palabras.
A su vez la última categoría (Figuras de pensamiento) se divide en las subcategorías
- Figuras de amplificación:
Aunque la amplificatio, en latín, no es tanto un desarrollo más por extenso de una idea sino más bien su realce (por un uso especial de la entonación, por ejemplo), en la práctica las figuras de amplificación incluyen técnicas de alargamiento de los contenidos de un texto.
Las figuras de amplificación son las siguientes: expolitio, interpretatio, paráfrasis, isodinamia, digresión y epifonema. - Figuras de acumulación:
Las figuras de acumulación son procedimientos que buscan la adición de elementos complementarios a las ideas expuestas.
Las figuras de acumulación son las siguientes: enumeración, distributio, epífrasis y epíteto. - Figuras lógicas:
Las figuras lógicas son procedimientos que tienen que ver con las relaciones lógicas entre las ideas dentro de un texto; de forma especial, se considera la relación de contradicción o antinomia, por lo que la figura lógica por antonomasia es la antítesis. Como variantes de esta, se encuentran la cohabitación, la paradoja y el oxímoron. - Figuras de definición:
Las figuras de definición (y descripción) se utilizan para reflejar lingüísticamente la esencia o apariencia de los temas tratados (personas, objetos, conceptos…).
Las figuras de definición y descripción son las siguientes: definitio, prosopografía, etopeya, pragmatografía, topografía, cronografía y evidentia / demonstratio. - Figuras oblicuas:
Las figuras oblicuas designan de forma indirecta una realidad utilizando las palabras en sentido apropiado. Constituyen la frontera con los tropos.
Las figuras oblicuas son las siguientes: perífrasis / circunloquio, lítotes y preterición. - Figuras de diálogo o patéticas:
Las figuras de diálogo son las propias del estilo directo, pues subrayan el carácter comunicativo del discurso. Se denominan también figuras patéticas pues pretenden incidir afectivamente en el destinatario.
Las figuras de diálogo son las siguientes: apóstrofe / invocación, exclamación, interrogación retórica, optación y deprecación. - Figuras dialécticas:
Las figuras dialécticas o de argumentación son las propias de los debates dialécticos (la disputatio, en latín); se trata de técnicas argumentativas.
Las figuras dialécticas son las siguientes: concessio, correctio, dubitatio, communicatio, conciliatio y distinctio / paradiástole; pueden, además, incluirse aquí las llamadas probationes argumentativas, o pruebas expuestas por el orador para defender su argumentación: simile, argumentum y sententia. - Figuras de ficción:
Las figuras de ficción permiten presentar como reales situaciones imaginarias.
Las figuras de ficción son las siguientes: personificación / prosopopeya, sermocinatio / idolopeya y subiectio / percontatio.
En los próximos voy a dedicarme a detallar, por grupos, cada una de éstas figuras. Por supuesto que siempre deben usarse de un modo coherente, teniendo en cuenta que en la literatura menos es más, y que nunca es bueno el uso de más de dos o tres figuras retóricas sobre una misma página; podrán repetirse, pero nunca hay deberíamos caer en el uso de demasiadas figuras; como es lógico ciertas figuras retóricas serán más adecuadas (potenciarán mejor) un determinado texto que otras. Si bien la anterior afirmación anterior es relativamente cierta, cuales de estas figuras usemos, también estará determinado por el estilo e intenciones que cada escritor tenga; nunca debemos perder de vista que el contexto de la narración es un factor determinante al momento de narrar una historia.
Links:
Teoría literaria I - La realidad literaria
Teoría literaria II - La irrupción de la realidad imaginaria
Teoría literaria III - El hecho fantástico
Teoría literaria IV - El narrador
Teoría literaria V - Nivel de lengua del narrador
Teoría literaria VI - El ritmo narrativo y las conjugaciones verbales
Teoría literaria VII - El foco narrativo
Teoría literaria VIII - El contexto narrativo
Teoría literaria IX - El diálogo
Teoría literaria X - La creación de un personaje
Teoría literaria XI - Las figuras retóricas (1º parte)
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Teoría literaria X - La creación de un personaje
Junio 29, 2008 · No hay comentarios
¿Que busca un lector al leer un texto narrativo?
La respuesta a ésta pregunta es la que nos permite como escritores poder armar un personaje y lograr que éste sea el verdadero protagonista de nuestra historia.
El protagonista no siempre es aquel que vive la mayor parte de las peripecias. Un buen ejemplo es Santiago, en Conversación en La Catedral, de Vargas Llosa. Si bien es con él con quien comienza la novela, es él quien carga con buena parte de la historia, no es el único personaje a quien le pasan cosas importantes. Incluso ni siquiera aparece o es nombrado durante pasajes muy extensos. Sin embargo, nadie que lea el libro dejará de reconocerlo como su protagonista.
Casi lo mismo podemos decir de Emma Bovary, o el agrimensor K, o el conde Drácula. Todos ellos se reconocen como los protagonistas de la historia que el narrador nos cuenta.
¿Qué relación existe entre las razones por las cuales un lector lee una historia y el descubrimiento por parte del autor de sus personajes? La respuesta es relativamente sencilla: el lector siempre busca enamorarse de los personajes; entonces, el escritor, deberá ser capaz de generar la empatía necesaria entre uno y otro para que los personajes cobren auténtica vida.
El escritor debe tener en claro a cada uno de los personajes de la historia antes de comenzar siquiera a contarla. Una forma de trabajo edecuada para esto es crear fichas de cada personaje en la que consten todos los datos posibles: sexo, edad, características físicas, profesión, historias previas, condición social y económica, y todo (TODO) aquello que el autor crea significativo. Si el escritor es capaz de ver al personaje antes de escribirlo, el lector podrá verlo cuando lo lea.
Por supuesto que en la narración no aparecerán todos los datos que se consignen en las fichas, pero el escritor, al conocerlos, sabrá como actuará, hablará, en suma, se relacionará un personaje con los otros.
El paso de la ficha al texto narrado es lo complejo. Si cualquiera lee en la página uno que Juan es alto, morocho, está casado con María, trabaja en una fábrica de botellas, y esta hastiado de su vida; es muy probable que nos olvidemos de todo ello al llegar a la página tres. Esos datos, expuesto de forma tan directa, nunca quedarán marcados en la cabeza del lector, y el personaje pronto adquirirá la consistencia de una sombra.
El modo más efectivo de narrar un personaje es a través de la perífrasis. La perífrasis es un recurso o figura retórica que consiste, en forma básica, en no narrar de un modo directo, por el contrario, hacerlo a través de un acercamiento oblicuo al texto, rodeándolo, girando a su alrededor para narrar las características del objeto sin nombrarlas nunca directamente.
Tomando el ejemplo anterior de Juan, podemos narrar su hastío diciendo que arrastra los pies, que no se detiene entre los curiosos que rodean al ciclista que acaban de atropellar. O en lugar de decir que pertenece a una clase económica medio baja, poder narrar que cada día va a su trabajo en bicicleta.
Otra figura retórica de buen resultado en el trabajo de construcción de un personaje es la paralipsis, que consiste en enfatizar algo a través de su ausencia. Por ejemplo, podemos resaltar el hastío de Juan contando que nunca se reía de las bromas de sus compañeros de trabajo. Del mismo modo que la perífrasis, la paralipsis nos permite acercarnos al personaje no de forma directa, sino rodeándolo.
De un modo básico, la utilización de figuras retóricas contribuye a narrar a los personajes dotándolos de una sustancia mucho más rica que la simple enumeración de sus características, o la transcripción literal de sus pensamientos y modos de sentir. Si podemos contar cada vivencia, cada pensamiento, cada sentimiento solo a través del modo de actuar, entonces habremos creado un personaje.
Links:
Teoría literaria I - La realidad literaria
Teoría literaria II - La irrupción de la realidad imaginaria
Teoría literaria III - El hecho fantástico
Teoría literaria IV - El narrador
Teoría literaria V - Nivel de lengua del narrador
Teoría literaria VI - El ritmo narrativo y las conjugaciones verbales
Teoría literaria VII - El foco narrativo
Teoría literaria VIII - El contexto narrativo
Teoría literaria IX - El diálogo
Teoría literaria X - La creación de un personaje
Teoría literaria XI - Las figuras retóricas (1º parte)
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Revista El Margen #5
Junio 23, 2008 · No hay comentarios
Casi puedo decir que el involuntario descuido del blog ha llegado -al menos por ahora- a su fin. Estos últimos quince días, o mejor dicho el tiempo libre que tuve estos últimos quince días, lo dediqué a terminar de dar forma a la nueva edición de El Margen, revista literaria que inconscientemente se me ocurrió publicar.
Por suerte el nuevo número ya está en la calle, o mejor dicho en la web. Por supuesto están todos invitados a echarle una hojeada; pueden descargarla desde el blog de la revista revistaelmargen.wordpress.com
Espero comentarios.
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Maldiciones chinas
Junio 14, 2008 · 1 comentario
En China, uno de los más graves augurios de desgracias es desearle al otro que viva tiempos interesantes. De acuerdo a la filosofía oriental el ideal de vida es aquel en el que todo permanece inmutable; la lucha constante entre los opuestos del universo, el ying y el yang, tiende al equilibrio, complementándose uno al otro. El resultado es un universo estático donde nada cambia. Un tiempo interesante, será para el pueblo chino, aquel en el que se se produzcan cambios, o lo que es lo mismo que se quiebre el necesario equilibrio entre el ying y el yang.
Y ahora estamos viviendo tiempos interesantes.
Empezando por el descarado giro hacia la derecha, quizás la única excepción sea España, que están tomando los gobiernos en Europa, a las derechas autoritarias disfrazadas de izquierda progresista en Latinoamérica.
En Argentina estamos viviendo tiempos interesantes. Un gobierno que nos hace morisquetas desde la izquierda para salir corriendo hacia el otro lado; comunidades indígenas en las provincias de Chaco y Formosa diezmadas por la sequía; deslumbrantes anuncios de inversión por 3000 millones de dólares para hacer un tren bala mientras 30000 km de vías y miles de pueblos permanecen olvidados porque casi no existen servicios ferroviarios en el país; protestas y cortes de rutas todos los días; una desocupación creciente; un gobierno que “dibuja” los índices de inflación para que sean de un promedio del 0,7% mensual; hospitales públicos que se caen a pedazos por falta de inversión; una presidente que dejó en su último viaje a Francia u$s10000 en propinas cuando hay médicos que ganan alrededor de u$s500 al mes; actos públicos para mostrar el descontento hacia las políticas oficiales que llegaron a juntar 200000 personas; el gobierno acusando de golpistas en forma permanente a todo aquel que piense diferente a él, y de imbéciles al resto de los ciudadanos; en las ciudades grandes, chicos desnutridos y gente sin techo revolviendo tachos de basura intentando encontrar restos de comida; y sigue la lista…
Estamos viviendo tiempos interesantes…
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Inmodestia
Junio 11, 2008 · 1 comentario
Comencé Un extraño, un hombre mundano hace poco más de dos años. El primer post fue publicado el 7 de mayo de 2006 en Blogger luego de tres o cuatro intentos fallidos de crear un blog y cuando, en realidad, no tenía demasiada idea de que era esto.
Hacia fines de noviembre de 2007 me mudé WordPress y todavía estoy aquí; quizás aún no tengo una idea por competo formada sobre que la juegan los blogs, pero sí se que quiero hacer con el mío: literatura en el sentido más vasto de la palabra. No importa si es un relato breve, un ensayo, o la cita de un artista reconocido; quiero, nada más, poder escribir lo que considere correcto sin tener que estar luchando con los editores, ese mal necesario.
Mantener un blog es todo un trabajo si a uno le interesa que sea interesante, bien escrito, criterioso. Al fin de cuentas, publicar un blog, no debería ser distinto a publicar una revista en papel, los cánones de calidad son los mismos.
Y a veces uno se pregunta, ¿para qué todo este esfuerzo? Ayer tuve una respuesta: Un extraño, un hombre mundano figura entre los 100 blogs literarios en castellano más influyentes de internet según un ranking realizado por Wikio, algo así como el Technorati de España.
De acuerdo con Wikio, Un extraño… aparece en el puesto 41 del ranking correspondiente al mes de junio de 2008.
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Sin tiempo (y que no suene a un pedido de disculpas)
Junio 10, 2008 · No hay comentarios
Desde hace cosa de un mes que tengo este blog un tanto descuidado.
En parte por falta de impulso a la hora de escribir, estoy convencido que postear solo por hacerlo no tiene sentido; también por falta de tiempo. Estoy cerrando el nuevo número de El Margen, y me está demandando más tiempo que el habitual. Va a ser un número importante, por la cantidad y calidad de los autores publicados y porque, además, la revista cumple su primer año en la web.
A los (imaginados) lectores fieles les pido disculpas por mi aparente desinterés, pero hacia fines de éste mes ya me estaré poniendo al día con el blog. Mientras tanto ténganme paciencia.
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Otra mirada al partido Campo vs. Gobierno
Junio 2, 2008 · No hay comentarios
Desde hace cerca de tres meses en Argentina comenzó una pulseada entre el gobierno y los productores agrícolas por el aumento a las retenciones sobre las exportaciones.
Mucho se habló sobre esto, siempre desde posturas parciales, tanto desde la postura oficial como de parte de los productores. Se escuchó y se vió toda clase de barbaridades, muchas incoherentes, muchas lógicas, pero al fin de cuentas todas parciales.
Pero ayer pude descubrir un artículo que pone -de verdad- algo de luz sobre el tema, lo escribió Diego Fonseca en Nación Apache, y es el artículo más interesante y profundo, en todo sentido, que leí hasta el momento.
Aca les dejo el link para que lean: www.nacionapache.com.ar/archives/2249
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Desdoblajes
Junio 1, 2008 · No hay comentarios
Un actor no solo trabaja con su cuerpo, también lo hace con su voz.
¿Por qué destruir, entonces, muy buenas películas con doblajes espantosos?
Cuando digo doblaje espantoso no hablo nada más de usar palabras por completo ajenas a nuestro idioma -como aparcamiento, nevera, diablos o bastardo- también me refiero a pésimos actores al momento de llevar adelante la traducción.
En estas condiciones Marlon Brando o Martin Sheen se rebajan a la altura de Rolo Puente.
→ No CommentsCategorías: arte · catarsis · cine
Voyeur
Junio 1, 2008 · No hay comentarios
Las cerraduras siempre me excitaron.
No recuerdo cuando fue la primera vez que mi cabeza bulló al imaginar que había detrás de tal o cual puerta, pero sí me animo a decir que yo era apenas un niño. Tendría unos diez años más o menos. Si estaba de visita en la casa de alguna de mis tías, me las ingeniaba para esfumarme y que todos creyeran que había salido a la calle a jugar; entonces me escabullía a alguna de las habitaciones y me dedicaba a espiar en los armarios. Nunca desacomodé lo que allí había, nada más me conformaba con saber que cosas dormían tras las puertas.
Esa costumbre se extendió, con los años, a las heladeras, los botiquines de baño, y los roperos de las hermanas de mis amigos de la secundaria.
Cuando comencé a trabajar mis objetivos eran los escritorios de los compañeros de oficina; incluso llegué a forzar puertas en las oficinas de la gerencia.
Todo lo que allí encontraba me hablaba más y mejor de las personas con las que me cruzaba. Sus posturas corporales, sus gestos, sus palabras estudiadas eran una farsa constante que habían llegado a fastidiarme. Quería saber de ellas y ellos, deseaba conocerlos de verdad: las breves esquelas garrapateadas con apuro, un número de telefono, una foto vieja perdida dentro de una agenda, un papel oficial cubierto de sellos y firmas, ropa interior cara envuelta para regalo, todo eso me mostraba quienes eran en realidad.
Las cerraduras siempre me excitaron. Espiar a través de ellas es lo más parecido a penetrar sus vidas o a ellos mismos. Quiero verlos a todos desde dentro. Quiero atravesarlos con mi mirada.
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Perlas negras (39)
Mayo 31, 2008 · No hay comentarios

Rafael Casals Braquè; 1924 -
El Che fue canibalizado por la derecha mercantilista. Ahora es un símbolo vacío de contenido real, una foto desperdigada en millones de remeras y afiches en todo el mundo.
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