Archivo

Archivo de Autor

Cocinando palabras

Noviembre 25, 2009 Daniel Battiston 3 comentarios

Este blog empezó, formalmente, el 7 de mayo de 2006, día en que publiqué el primer post tratando de

Mi cocina de palabras

explicar el significado del título. Eran mis primeras experiencias en el mundo blogero de la mano de Blogger; luego, hacia fines de noviembre de 2007, me mudé aquí, a WordPress.

Ya transcurrieron más de cuarenta y dos meses donde dejé caer en estas páginas relatos, algunos cuentos, varios intentos fallidos de poesía, intentos algo burdos de ensayo, crítica y recomendaciones de libros y discos, crítica política. Pero nunca escribí sobre mi como escritor, nunca dejé caer alguna idea sobre como escribo o el modo en que concibo la literatura.

Me aburre escuchar del clásico escritor, la mayor de las veces poeta, que dice sufrir la literatura, el poeta torturado que debe brindarle al mundo sus pesares y desdichas. Por el contrario, para mí, el puro de escribir es goce puro.
El momento en que me dedico a escribir, a dejar que la historia se escape sobre el papel (o el teclado) es un instante en el que el tiempo permanece suspendido. A muchos podrá caerles mal, pero me enfrento a la literatura como a un juego: escribir es jugar, y el juego es simple disfrute. Luego vendrá el momento de la corrección, cuando uno debe dejar las tripas sobre el trabajo, desangrarse en cada palabra. Pero eso es otra cosa, la corrección es trabajo intelectual, la creación es ludus.

Acá escribo

¿Cómo escribo? Según Marcela Predieri lo hago espoleado por la histeria. Y algo de eso hay: reconozco en mi escritura una obsesión por el ritmo que debe llevar mi narrativa. En un relato de no más de dos página busco el ritmo trepidante, histérico, necesito abofetear al lector, convertirlo en víctima de la historia.
Cuando escribo largo, no concibo un cuento de menos de siete mil palabras, adopto una actitud más laxa; el ritmo debe ir en ascenso hasta el estallido del final. En el relato opto en ganar por knockout, en el cuento la victoria debe ser por puntos, el cuentista (yo) decide cansar al rival (el lector) demolerlo lentamente, hasta el golpe de gracia en el último párrafo.

¿Acaso se debe ser tan agresivo con el lector? Supongo que sí, y aún más si es posible. Todos tenemos en nuestra mente un lector ideal, el mio es el lector activo, aquel que se siente interesado por el texto y no teme participar de él. El otro, el lector hembra de Cortázar, no me interesa, lo desprecio. El buen lector no tiene ninguna consideración con el autor, si el libro no le gusta o lo considera mediocre, simplemente lo dejará a un lado sin ningún remordimiento. Entonces ¿qué consideración debe tener el escritor para con quien lo lee? Sospecho que ninguna.
Aunque sí tiene una obligación: la de crear un texto interesante y de valor artístico. El escritor usa la herramienta natural del hombre para su relación con el otro, pero debe transformar esa herramienta, la palabra, de un signo de comunicación en un signo artístico. Esto es lo terrible de la literatura.
¿Cuándo una frase es bella? Alguna mujer mayor amante de la poesía rimada en endecasílabos perfectos se desmayará de placer ante la imagen de los rododendros destilando el suave néctar iluminados por el manto del crepúsculo. En lo personal me parece una cagada.
La narrativa, y la poesía más, debe ser una exploración del lenguaje. Cuando digo exploración me refiero a revolver en sus cimientos o, al decir de Conrad, sumergirse en el medio más corrosivo y nadar.

No concibo una literatura complaciente. No concibo una narrativa que le brinde al lector todo

Manuscrito - Estoy volviendo al viejo vicio del papel

perfectamente digerido, limpio, pasteurizado; descreo por completo de una poética que no se atreva en explorar la belleza del idioma, porque la palabra escrita no solo debe decir cosas, no importa qué, pero decirlas de un modo que las eleve por sobre la realidad cotidiana.
Si digo Juan comió la manzana, esa manzana debe ser única, en nada parecida a cualquier manzana que nosotros podamos comer. No será mejor ni peor, será simplemente única. Si como narrador logro, con una frase tan banal, que el lector crea en lo excepcional de la manzana que comió Juan, entonces estoy haciendo literatura, pude atisbar la belleza de la palabra. Belleza la traduzco en verdad, si descubro la belleza de esa manzana, entonces ella será verdadera.
La narrativa trata de la verdad, pero no como concepto abstracto. Un cuento nos habla de una realidad por fuera de nuestra realidad, nos abre la puerta para asomarnos a otro mundo -muchas veces demasiado similar al nuestro- donde todo aquello que suceda entre sus límites es tan real como el libro que contiene al cuento y que el lector percibe tan firme entre sus manos.

Empezó la V Feria del Libro de Mar del Plata

Noviembre 21, 2009 Daniel Battiston 2 comentarios

Unos tres meses atrás la realización de la 5º Feria del Libro de Mar del Plata era una ilusión. Este año no se llevaría a cabo. Por suerte resultó una falsa alarma (o quizás la Municipalidad se dio cuenta de lo errada de su decisión) y la feria empezó. Precisamente hoy.

Esta tarde recibí por mail la invitación a asistir a la inauguración, a las 20hs  Antonio Sakármeta daría una charla en el Teatro Auditorium. Me dejé caer por el lugar a una hora razonable -quince minutos antes del inicio- y tuve que sufrir la amansadora de a espera: todo comenzó media hora más tarde de lo anunciado, recién habilitaron la entrada a la sala a las 20,20.
La charla de Skármeta me hizo bogar entre la indiferencia y el entusiasmo. Concurrí con la idea de que sería una especie de ping pong entre el autor y el público. Pero no, resultó un rosario de anécdotas entre las que fue mechando pasajes de algunas de sus novelas y fragmentos de poesía ajena; el objetivo de Skármeta, lo planteó desde el comienzo, fue tratar de mostrar la influencia de la poesía en su obra. En verdad esperé por algo más jugoso, pero si se piensa que el encuentro fue pensado para un público lector, además de su excelente humor, creo que sale bien parado.

Desde allí a la Feria propiamente dicha. El espacio destinado este año es mejor que en 2008, pero esto no quiere decir que sea bueno. Al menos la Feria como tal no me dio esa imagen.
La vi como un racimo de cubículos vestidos de tristeza, los restos de un decorado teatral desechado. Este fin de semana la recorreré con más tiempo, por lo que voy a poder hacer algún comentario más preciso.

El toque pedante: mi nombre aparece en el programa oficial de la Feria. Pero el apellido está mal escrito.
Y, por supuesto, el infaltable chivo: el martes 3 de diciembre a las 18,30, en la sala Artura Cancela, se presenta Sobre rieles, la antología de escritores de la ciudad publicada por la poeta Marcela Predieri. Se podrá comprar luego de la presentación, o bien en el stand de Editorial Martín, o haciendo clik aquí o en la pestaña Sobre rieles, de este blog.
La edición fue colectiva y pagada entre los cuarenta poetas y narradores que participamos de ella; luego, somos nosotros quienes nos encargamos de hacerla conocer y  comercializarla.
¿El valor? $20 más los gastos de envío -más barato que llevar a su amante a cenar a Puerto Madero-

Absurdos ideológicos…

Noviembre 16, 2009 Daniel Battiston 2 comentarios

…o como ser un inconsecuente.

El link que se dejo al final del post pertenece al blog Principio de Incertidumbre. Quien escribe, no creo que sea importante el nombre, es una persona que lleva adelante una cruzada incondicional a favor de la actual gestión de gobierno de la presidenta Cristina Kirchner. Por supuesto no hay nada de malo en ello si uno está convencido de sus ideas.
Banner LeyLo absurdo de todo esto es la contradicción entre una persona que se muestra ante el mundo como un héroe de la Democracia, la Libertad, el Pluralismo, la Libertad de Expresión y otros conceptos  (todos escritos con mayúsculas, por supuesto) escriba un post como el que dejo al final.

Pero el colmo es que tan intolerante post, y aclaro que casi ninguno de los que nombra me caen simpáticos, aparezca junto al banner que reproduzco. El banner en cuestión es en apoyo a la Ley de Medios; más allá de que alguien pueda estar de acuerdo o no con ella, en lo personal considero que tiene cosas buenas y mejores que la anterior, es interesante tener en cuenta el eslogan: + VOCES + MEDIOS + DEMOCRACIA.

Sospecho que esta gente es aquella que defenderá tu derecho a decir lo que pensás, siempre y cuando pienses como ellos.

Y si bien soy ateo declarado, no deja de sorprenderme la forma en que mezclan a dios en cualquier guiso.

En verdad esta gente me da miedo.

Acá va el link al post en cuestión: http://oscarpersonal2007.blogspot.com/2009/11/oracion.html

Ciudad

Noviembre 16, 2009 Daniel Battiston 1 Comentario

Un hombre sentado sobre una piedra verde teje nudos de aire.
Otro se ahoga bajo el alud de las palabras.
Una anciana barre el tiempo que se acumula en los rincones de un zaguán.
Un ladrón encuentra una caja rosa repleta de flores muertas.
Dos adolescentes toman helado en una plaza; sonríen cada vez que un tipo mira sus piernas flacas escapando por debajo de las polleras a cuadros.
Una profesora de historia busca a su marido en los rostros de sus alumnos.
Una prostituta agotada se aburre cada noche observando el techo de la habitación de un hotel barato.
Una madre se extravía en frascos de barbitúricos.
Un pedófilo lleva a sus hijos al cine.
Un chico encuentra un arma escondida entre montones de basura.
Dos hermanos pelean por una mujer, uno de ellos se aleja vestido de sangre.
Una médica practicante desgasta las horas recostada en una camilla de hospital en manos de los enfermeros.
Alguien enciende un cigarrillo en una calle oscura; luego, la brasa cambia de manos una y otra vez.
Un torturador abraza a su esposa y besa a sus hijos cada domingo a la hora del desayuno.
Un psicópata se lanza con un coche robado contra el final de una conocida calle sin salida.
Una pareja de adolescentes se besa en la calle cubierta de desperdicios.

Lluvia

Trozos de muerte se desmoronan desde el cielo. Caen lentos, en bamboleos borrachos, girando en tirabuzones suaves. Retazos de una lienzo gastado de tiempo, lavado por palabras, sucio de promesas.
Caen. Se adhieren a las cosas, a las baldosas surcadas de años, a las sillas de patas flojas, a las miradas de mujeres que añoran el tiempo de preñez, a los gatos de ojos amarillos y afiebrados, a las monedas extraviadas, a los zaguanes que atesoran caricias furibundas. Caen semejantes a rastros de piel sin brillo.
La casa se ha llenado de ellos, la casa y la ciudad donde ella se alza. La casa y mis brazos y la biblioteca desordenada y por debajo de mi piel.

Perlas negras (49)

ballard

 

J. G. Ballard; 1930 – 2009

La novela burguesa es la gran enemiga de la verdad y la honestidad

Borracho

Noviembre 7, 2009 Daniel Battiston 1 Comentario

Está frente al vaso de cerveza extraviado en las burbujas que suben desde el fondo, rápido, rápido, y más arriba, hasta encontrarse con la espuma que estalla contra el borde, se detiene, se desvía hacia un lado; se piensa encerrado en la burbuja, ese mundo redondo, perfecto, que sube. O quizás no prisionero de ella encerrado rodilla contra mentón y los brazos alrededor de las piernas; no, no prisionero, sino ser la burbuja misma, redonda y clara mientras sube como una más entre ellas. Un trago largo para calmar la espera y no tener que escuchar la música tan fuerte; la cerveza, largo trago dorado y apenas tibio por tanto esperar, adormecerá los oidos, las manos como trapos sucios y húmedos y los ojos; esos ojos líquidos, como siempre decía la tía Beba cada vez que llegaba a casa se venía derechito y pellizcaba los cachetes y que ojos ¿de quién son esos ojitos mi amor? de la tía, trataba de decirle, mientras seguía tirándome de los cachetes y me dio un paquete papel dorado y feliz cumpleaños Maurito y el rip rip del papel que cae descubriendo una remera con un pato enorme en el pecho, gracias tía y me voy corriendo; ¿cómo?, el tipo de negro lo mira de costado con los codos en la barra. Nada, nada. Y vuelve al vaso y las burbujas que ascienden y otro trago y mirar al tipo que también lo mira como un ojo negro y enorme, un túnel o un pozo, piensa, un hueco por el que caería sin remedio, encerrado sin remedio como en las burbujas de la cerveza que se entibia entre entre las manos sudadas. El ojo, el tunel, gira y Mauro cae. Alarga un brazo para tocar la nada, un pie y otro en pasos largos que pisan la nada, una nada suave como el césped húmedo en una mañana de sol. Caer de rodillas con el sol atravesándole los ojos. Y los patos.
Eran cuatro. Nadaron hacia la izquierda donde crecían las cañas en manojos apretados, luchaban por ir al encuentro del cielo, por elevarse y por encajar las raíces en el fondo. Un pato metió la cabeza en el agua; Mauro imaginó al pato ahogado, tieso, cabeza en agua y culo al cielo. El tiempo se escapaba de entre sus manos, un pato ahogado y los otros tres tan lejanos dando vueltas con esa indiferencia tan propia de los patos. Nunca le gustaron. Lo patos, digo, nunca me gustaron y deseé que el muy jodido se quedara ahí, quietecito y frío. Un trueno de plumas y la cabeza escapó como una burbuja de un vaso de cerveza, un reflejo dorado asomando del pico y cuatro patos despedazando el aire, y un poco más alto cada vez hasta que se confundieron con las manchitas negras que bailaban frente a sus ojos los días de sol como aquél, ojos blandos como la laguna; nunca me gustaron los patos, siempre me parecieron bichos sucios, y ese andar cansino como de rengos. En la laguna las cañas bailaban una danza lenta al ritmo de la brisa y las ondas espesas en el agua; pensó en una pavana o una boureé, pensó en Bach, un arroyo quieto alimentando la laguna donde peces dorados crecían como burbujas en un vaso de cerveza.

Catarsis (27)

Una constante que se da en casi todos los empleadores que conozco (propios y ajenos): cuando el negocio no funciona del todo bien, la culpa siempre es de los empleados

Me mudo de blog

Pero solo por veinte días.

Al igual que el año pasado, cuando viajé a Bolivia, llevaré un diario de viajes. Esta vez será por la Patagonia.
El plan de viaje es: Mar del Plata, Bariloche, El Bolsón, Esquel, Puerto Madryn y el regreso a Mar del Plata.

No seguimos leyendo en Ruta Cero

24º Festival Internacional de Cine de Mar del plata

Octubre 12, 2009 Daniel Battiston 1 Comentario

mardelEstamos a 25 días de comenzar el Festival de Cine de Mar del Plata y en la web oficial aún no hay información disponible, excepto la del concurso de trailers y afiches. Este año el festival comienza el sábado 7 de noviembre y culmina el domingo 15, es decir que a partir de éste año se reduce en dos días su duración.
Ya desde la edición anterior se comenzaron a ver desprolijidades imposibles de disimular: desde la patética inauguración, más cercana a un acto proselitista que un evento cultural, hasta la eliminación de ciclos como Cerca de lo Oscuro, Vitrina Argentina -donde se exhibían las más nuevas producciones nacionales- o el ciclo de animación, que se contaban entre las más interesantes y que mayor cantidad de público llevaban a las salas. Y, por supuesto, el nefasto cambio de fecha que nos deja afuera de cualquier posibilidad de exhibición de títulos de peso.
El año pasado se borraron de un plumazo los ciclos más convocantes, este año desaparecieron dos días de exhibiciones y la cantidad de peliculas se redujo.
Y a menos de un mes pareciera que el festival son solo algunos banderines colgados en la Peatonal San Martín.
No quiero ser malo pero por lo visto en Argentina el partido va fútbol para todos  1, arte y cultura 0.

Nota al pie: desde mucho antes del comienzo del Festival ya se encuentran disponibles en la web oficial los logos para poder ser descargados. Bueno, todavía no hay nada; el logo que ilustra este post tuve que buscarlo a través de una web independiente