En Argentina existe un vacío en cuanto al humor en general, y en especial el televisivo; dejando de lado a Peter Capusotto y sus videos, que es un programa excelente, no lo niego; pero por completo concentrado en un solo foco de atención; desde la desaparición de Todo por $2, el humor brilla por su ausencia.
¿Que tenemos en la actualidad? Nada, o por lo menos muy poco. Todo se reduce a refritos de sitcoms (mal hechos, por supuesto) que deben ser levantados al mes y medio; o por la vulgaridad de los especiales de Midachi que cada tanto tira al aire canal 13. Otra posibilidad son los chistes de pésimo gusto de Tinelli en Bailando por un sueño… Y nada más.
Por supuesto el más afectado por esta ausencia es el humor político, una vertiente que en Argentina ha tenido enormes cultures, además de un nivel de calidad solo comparable al inglés, tanto por su inteligencia como por su ironía. Luego de la muerte de Tato Bores, y de la desaparición de la revista Humo(R) se cayó en la abulia y la chabacanería adicta al gobierno de turno.
Hoy, año 2008, vivimos en una sociedad aburrida, indiferente a todo conflicto, conformista; una sociedad por completo burguesa. Y el humor, en especial el humor político, no es burgués; el auténtico humor es una de las armas más corrosivas que tenemos para combatir la idiotez.
Hoy, año 2008, en Argentina estamos gobernados por un clan que rechaza toda clase de críticas y comentarios disidentes, una especie de dictadura a la que hemos votado en las urnas; un hato de fachos disfrazados de evolucionados de izquierda. Hoy, año 2008, el humor político es una utopía en mi país.
Les dejo un video de Tato Bores junto a Federico Manuel Peralta Ramos; aunque no se hable de política en forma directa, la crítica está… solo hay que saber verla.



3 responses so far ↓
MonikaMDQ // Abril 29, 2008 at
No puedo estar mas de acuerdo con todo lo que escribiste. Coincido en que hoy por hoy, lo único que queda con humor es lo que hace Capusotto ( que por cierto en Mayo empieza nuevamente el programa)
Lo demás es todo una berretada sin gracia, y ni hablar de Tinelli y sus estupideces, sus shows mediocres…
Por ahi rescato CQC aunque no es un programa completamente de humor no está mal.
Volver a ver algo pareceido a Tato Bores? nah, los milagros no existen… nunca mas veremos algo o alguien asi, una genialidad como la de Tato es inigualable. Por suerte nos quedaron sus videos, tan actuales y geniales, asique gracias por el que posteaste…
besos
Daniel Battiston // Abril 29, 2008 at
Por supuesto que será imposible reemplazar a Tato, pero tampoco surgió otro programa de humor político de calidad. No hablo de igual o mejor, simplemente digo otro.
Un buen intento fue, en su momento, Canal K.
Respecto de CQC, hace rato que le perdí el gusto.
Mangosta // Mayo 2, 2008 at
Da pena, porque el humor ha sido siempre la mejor manera de burlarse de las instituciones. Si lo saben aquellos humoristas del cine mudo donde el villano siempre era algún hombre fornido que representaba al poder, lo que manda, lo que oprime.
Lo cierto es que Cha Cha Cha -nuestra última gran expresión genuina- no supo dejar una herencia como sí lo logra por ejemplo Saturday Night Live en la televisión yanqui. Ya sea por mezquindades o por lo que sea, no hubo forma de traducir eso en múltples experiencias. Todo por dos pesos o Peter Capussot son continuadores, pero efímeros o más de lo mismo.
El problema es, como siempre, económico. El humor absurdo de la tele por aire lo chupó Tinelli y lo convirtió en mediocridad reiterativa; el que iba por cable, lo chupó Fantino, y lo convirtió en grasa populista. No quedó nada.
En cuanto al humor político, hubo cosas geniales como La noticia rebelde. Pero tengo la mala impresión, y con todo lo que adoro a Castello o Abrevaya -Guinzburg me pareció siempre un toquecín sobrevalorado-, que esos tipos hicieron algo grande pero fue malinterpretado. El humor político dejó de ser humor y se transformó en político. Así sólo fue entendido con experiencias más cercanas a los periodístico que a los humorístico y al género, entonces CQC quedó como exponente y ya no hay más cosas como las de Tato Bores, donde la ficción mandaba.
Una vez absorbido el riesgo que siempre resulta el humor, cuando está representado por formas que no se pueden controlar, pierde fuerza y eficacia. Hoy CQC podría ser pasado a las cinco de la tarde y auspiciado por Cindor.
Ya no queda nada, hacer chistes sobre los Kirchner es de humoristas de derecha y todo ha perdido el sentido del humor.
Creo que donde sí hay buen humor es en la gráfica, algunas expresiones como Barcelona, por ejemplo. Pero son más fenómenos de culto.
En realidad si uno mira bien, el humor en la Argentina desde la muerte de Tato Bores se transformó en fenómeno de culto. No volvió a ser popular nunca más.
Una gran pena, con lo bueno que es cagarse de risa y perderle el miedo a las instituciones.
Bueno, creo que me fui al carajo… disculpen.
Saludos mang-hostiles
Leave a Comment