un extraño, un hombre mundano

Teoría literaria VIII - El contexto narrativo

Abril 7, 2008 · 1 comentario

Hasta ahora hablé de temas exclusivamente teóricos y técnicos:

  1. La situación de espacio y tiempo de la narración, es decir la realidad literaria.
  2. Y de quien, como, y desde donde narra; el narrador, el nivel de lengua del narrador, el foco narrativo, y el ritmo de la narración.

Todas esta herramientas, al confluir en una narración son las que determinan el contexto narrativo. Como contexto narrativo entiendo la totalidad de la narración; es decir personajes; lugar y tiempo en el que se desarrolla la narración; tipo de narrador y su modo de expresarse. Por supuesto, existen infinitas posibilidades y matices de elección; por ejemplo, la realidad literaria que narremos, nos dará la posibilidad de elegir diferentes situaciones sociales, culturales, políticas y demás, de los personajes del cuento; lo que a su vez nos determinará diferentes cuentos.

Un ejemplo concreto dejará en claro el concepto de contexto narrativo:

Todo cuento se reduce a narrar el conflicto de no más de tres personajes. Como conflicto se entiende el hecho de interactuar entre si los personajes.
Tomemos un personaje y veamos que ocurre al variar el contexto en el que se encuentra.
Imaginemos a Anita, veinte años, virgen. La historia que narremos sobre Anita no será la misma si vive en Inglaterra en 1880, en Argentina en 2007, o en Irak en 2001: el contexto de lugar y época modificará el conflicto que viva Anita, y el modo de narrar ese conflicto.
Variemos otra parte del contexto. Si narramos a Anita, veinte años, virgen, en la Inglaterra victoriana de 1880, tendremos un conflicto determinado; pero éste empezará a adquirir diferentes matices ya sea que Anita trabaje en una fábrica textil, sea hija de un conde, o viva en una aldea alejada de Londres.
Si continuamos variando las (infinitas) posibilidades del contexto, cada vez nos encontraremos con nuevos y posibles conflictos para narrar. Supongamos que Anita tiene veinte años, es hija de un conde y vive en Londres en 1880; hoy es su boda, pero no es virgen; y comencemos a jugar con los posibles narradores de la historia:

  1. Anita.
  2. El futuro esposo de Anita, que la cree virgen.
  3. La madre de Anita, que sabe que no es virgen y prefiere callar.
  4. La suegra de Anita, que sabe que no es virgen y no quiere callarlo.
  5. El cura que la confesó horas antes de la boda.
  6. El padre de Anita, que la cree pura y digna de su futuro esposo.

Acá tenemos una posible historia planteada desde un personaje -Anita-, situado en un lugar, época, cultura y sociedad determinados; pero con los distintos narradores que planteo arriba, podremos obtener seis cuentos diferentes, con sus conflictos, puntos de vista, y niveles de lengua.

Pero el contexto no es solo el punto de vista del narrador o la época y lugar donde transcurre la historia. También podemos jugar con la estructura espacial del texto sobre la página, es decir el aspecto visual que tendrá el texto. Éste es un rasgo del contexto literario muy usado en poesía, aunque su utilización en la narrativa no es inusual. Ejemplos de esto son las novelas El señor presidente, de Miguel Ángel Asturias y Rayuela, de Julio Cortázar.
En El señor presidente, Asturias utiliza, en algunos pasajes, interlineados y espaciados entre palabras y letras, para intentar transmitir el ritmo y la cadencia del hablar en Centroamérica.
Por su lado, Cortázar, juega (nunca mejor dicho) con las posibilidades de la novela. Rayuela se estructura de dos formas distintas: la primera al modo de una novela tradicional, que puede leerse de corrido del capítulo 1 al 56. La otra Rayuela, puede leerse de acuerdo al orden que da el autor en el inicio del libro, y que consiste en leer todos los capítulos en un orden predeterminado. En esencia, la historia es la misma, pero la lectura de los capítulos omitidos al leerse del modo tradicional, echan una nueva luz a la misma.

Todo los anterior, por supuesto, no es más que una guía de las posibilidades narrativas que se abren al comenzar a jugar con los distintos enfoques que imaginemos al comenzar a escribir un texto. Por supuesto, ésta elección va a estar condicionada a que deseamos contar; y en esto radica la libertad del escritor.

Links:

Teoría literaria I - La realidad literaria
Teoría literaria II - La irrupción de la realidad imaginaria
Teoría literaria III - El hecho fantástico
Teoría literaria IV - El narrador
Teoría literaria V - Nivel de lengua del narrador

Teoría literaria VI - El ritmo narrativo y las conjugaciones verbales
Teoría literaria VII - El foco narrativo
Teoría literaria VIII - El contexto narrativo
Teoría literaria IX - El diálogo
Teoría literaria X - La creación de un personaje
Teoría literaria XI - Las figuras retóricas (1º parte)

Categorías: cuentos · literatura · narrativa · novela · teoría literaria

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