Catarsis (19)
Camino en mi ciudad rodeado por demasiados egoístas; demasiados tipos que se sueñan el centro del mundo. Gente que vive sumergida en sus fantasías de poder, pensándose el ombligo del mundo; creyendo que el resto debemos danzar al compás de la música que ellos ejecutan.
Y lo único que pueden tocar son los acordes disonantes de su pequeña vida. Una vida que parece no ir más allá de los límites de su cuerpo.
Permanecen dormidos el caparazón de sus ideas; parecen pequeñas tortugas sin patas. Nada más están allí, quietos, asomando su cabeza de a ratos, y masticando resentimiento contra el resto; muchos otros, anónimos, felices a su modo.
A veces siento lástima por los primeros.
Foto: Los Viajeros





