Malena se sienta al borde del agua. Las olas llegan agotadas a sus pies. Los besan. Un escalofrío recorre las piernas de Malena; estalla silencioso en la hondura de Venus y luego se eleva hasta donde moran sus recuerdos dormidos.
La playa desierta esconde historias bajo los guijarros pulidos, redondos, blancos. La bahía se abre a su derecha, y el perfil quebrado de la ciudad dibuja una línea oscura y pesada. Malena regresa a un tiempo cercano, agazapado tras la escollera de roca gris: las almejas se ocultan de la luz pálida del sol.
Malena quiere jugar. Las olas arriban a sus pies descalzos y tan blancos vestidas con un murmullo fresco, vivo.
Malena; olas; jugar; el mar delante y atrás; respira al ritmo de Malena; tibio; sal; Malena en el agua; manos; el agua lamiendo sus pies, sus piernas, y más; mejor callemos.
Juego
Julio 4, 2007 · 2 comentarios
Categorías: cuentos · erotismo · literatura · narrativa




2 respuestas hasta el momento ↓
basurerodetinta // Julio 5, 2007 a
Es muy sugerente.
franziska // Julio 5, 2007 a
oye vi que recomendaste artaud de pescado rabioso que disco!!!!! bueno tb me gusta durazno sangrando no se si lo has esuchado…si no hazlo.
Deja un comentario