Sin título

La danza de una hoja en el aire, arrastrada por el viento de otoño, esconde los secretos más terribles.

Breve

Sentado sobre una roca húmeda observo al mar. El ritmo y su cadencia me hablan de otros tiempos, otros mundos. Desconozco el idioma, las palabras arrastran inflexiones extrañas a mis oídos, son palabras largas pobladas de emes y eles y vocales largas; sin embargo, puedo adivinar su significado.
Me paro. Camino un paso y dos y cinco. El viento que se arremolina contra mi cuerpo semejante a un mando blando y frío opaca la voz del océano. Camino dos pasos hacia la voz, hacia la letanía de palabras extensas colmadas de emes y eles. Cinco pasos, nueve, hasta que la voz me atrapa, me cubre, me arrastra.

Perlas negras (50)


Peter Hammill; 1948

Una canción, al menos desde mi parecer, no debe ser didáctica… en ella deben existir agujeros, por entre los cuales el oyente pueda colar su comprensión y experiencias.

Literaturas

Si la literatura fuese un ser vivo, sería una especie vegetal semejante a los árboles.
Cualquiera de sus hojas representa la poesía que sabe detenerse en cada detalle mínimo e imperceptible. La poesía es capaz de observar cada curva de la hoja, sus nervaduras recorriendo la superficie húmeda donde una gota resbala en un sendero azaroso.
La novela es el árbol. Cada pequeña hoja relacionada con las otras a través de la ramas que se retuercen hacia aquí y allá, una red de relaciones que avanzan, se demoran, regresan y se evaden hacia otros destinos que alimentan al árbol para continuar avanzando.
El instante exacto en que el tallo de una hoja se quiebra y cae, eso es el cuento.

Una mujer

Conozco a una mujer ante quien toda mi verborragia literaria se encierra en una cárcel tibia y húmeda, no solo porque escribe mejor que yo, también es horrorosamente bella.

Robando vidas

Hace un tiempo publiqué un post donde citaba a Theodore Sturgeon que a su vez citaba a Isaac Asimov, haciendo referencia a las únicas ficciones posibles: que pasaría si…; si solo…; y como esto siga así…
Al igual que Sturgeon, me interesa la ultima.
Este año fuimos bombardeados desde la TV con las imágenes de archivo -e informes especiales- que nos hablaron de los veinte años de la caída del Muro de Berlín. Por un lado Sartre ya se había decepcionado con la URSS y Cuba, sin por ello dejar de lado sus ideas de izquierda; por otro, los hechos de 1989 tampoco fueron el inicio de un mundo mejor. Ni la izquierda exacerbada de la Unión Soviética, ni el capitalismo descontrolado post perestroika parecen ser soluciones reales para la gente. Y más allá de las consignas ideológicas de boga en tal o cual región, la gente verdadera, aquella que cada día debe ganarse su sueldo trabajando de un modo honesto, sigue de mal en peor.

Por un lado los países que formaron parte de la Europa del Este. El primer síntoma de la disolución de la URSS fue la disolución de algunos países satélite y el estallido de guerras internas como en lo que fue Checoslovaquia o Yugoslavia. Pero también un pueblo que continúa hundido en la miseria y un círculo de nuevos ricos cada día un poco más ricos. Y son estos últimos lo más miserable de la situación: la mayoría ex funcionarios marxistas transformados como por arte de magia en poderosos empresarios que viven rodeados de lujo.
Y la miseria en la que vive el resto. Países como República Checa, Ucrania, Hungría y Rusia, son en la actualidad los principales productores de prostitutas y porno stars para la Unión Europea; la mayoría de ellas menores de edad en sus comienzos. El tráfico de personas desde la ex Europa Oriental hacia el resto de los países de Europa, en especial España y Holanda, es vergonzoso. ¿El origen de ésta situación? Las necesidades insatisfechas de un pueblo lanzado de prepo hacia un mundo donde lo importante es el consumo, pero sin tener siquiera la posibilidad de consumir lo básico. Y los ciudadanos de la Unión Europea, como esperable y horrorosa reacción, volcándose cada vez un poco más hacia la derecha más intolerante.

¿Y en Latinoamérica? Pareciera que estamos siguiendo el camino inverso. Pero los opuestos se asemejan. Países como Argentina, Venezuela, Ecuador y en buena medida Brasil, parecen haberse encandilado con los vidriecitos de colores de una izquierda mentirosa. Una izquierda -curiosa ironía- encabezada por personajes típicos de la gran oligarquía de los años ‘30; ¿o acaso no se parecen demasiado el matrimonio Kirchner a los poderosos terratenientes de principios del siglo XX en Argentina?
Estamos viviendo en un país donde el discurso de una falsa izquierda empapa cada acto de gobierno; un gobierno que parece mirar hacia otro lado cuando se muestra en primer plano las necesidades de pueblos enteros, en el interior del país. Un gobierno que parece desear tener control sobre la privacidad de los individuos en nombre de una presencia estatal fuerte, pero por completo ausente en educación, salud, acción social. Un gobierno cuya idea de redistribución de la riqueza es otorgar dádivas; pero dádivas que los más necesitados deberán devolver en trabajos útiles para el gobierno: entiéndase ser parte de los actos proselitistas y políticos.
Estamos presos en un carrusel borracho comandado desde la Casa Rosada: todo aquel que critique será declarado golpista, antidemocrático y traidor a la patria. Caminamos a tientas por un camino marcado de odios, de odios de pobres contra pobres mientras los ricos de turno escapan con los bolsillos llenos. No soy peronista, pero si algo se le debe reconocer a Perón es haber creado a la clase media en Argentina.
Pero sus descendientes políticos parecen impacientes por asesinarla.

La consecuencia última es el desprecio por la vida, propia y ajena. Cuando un pueblo empieza a despojarse de sus sueños, cuando empieza a creer que el futuro son solo los próximos cinco minutos y más allá de eso se encuentra la nada, entonces debo creer que hasta la vida nos robaron. Y si es tan sencillo arrabiatarla, entonces debería creer que ni ella tiene ya valor, y la preocupación de Sturgeon acerca de como si esto siga así… empieza a preocuparme en serio.

Cocinando palabras

Noviembre 25, 2009 Daniel Battiston 3 comentarios

Este blog empezó, formalmente, el 7 de mayo de 2006, día en que publiqué el primer post tratando de

Mi cocina de palabras

explicar el significado del título. Eran mis primeras experiencias en el mundo blogero de la mano de Blogger; luego, hacia fines de noviembre de 2007, me mudé aquí, a WordPress.

Ya transcurrieron más de cuarenta y dos meses donde dejé caer en estas páginas relatos, algunos cuentos, varios intentos fallidos de poesía, intentos algo burdos de ensayo, crítica y recomendaciones de libros y discos, crítica política. Pero nunca escribí sobre mi como escritor, nunca dejé caer alguna idea sobre como escribo o el modo en que concibo la literatura.

Me aburre escuchar del clásico escritor, la mayor de las veces poeta, que dice sufrir la literatura, el poeta torturado que debe brindarle al mundo sus pesares y desdichas. Por el contrario, para mí, el puro de escribir es goce puro.
El momento en que me dedico a escribir, a dejar que la historia se escape sobre el papel (o el teclado) es un instante en el que el tiempo permanece suspendido. A muchos podrá caerles mal, pero me enfrento a la literatura como a un juego: escribir es jugar, y el juego es simple disfrute. Luego vendrá el momento de la corrección, cuando uno debe dejar las tripas sobre el trabajo, desangrarse en cada palabra. Pero eso es otra cosa, la corrección es trabajo intelectual, la creación es ludus.

Acá escribo

¿Cómo escribo? Según Marcela Predieri lo hago espoleado por la histeria. Y algo de eso hay: reconozco en mi escritura una obsesión por el ritmo que debe llevar mi narrativa. En un relato de no más de dos página busco el ritmo trepidante, histérico, necesito abofetear al lector, convertirlo en víctima de la historia.
Cuando escribo largo, no concibo un cuento de menos de siete mil palabras, adopto una actitud más laxa; el ritmo debe ir en ascenso hasta el estallido del final. En el relato opto en ganar por knockout, en el cuento la victoria debe ser por puntos, el cuentista (yo) decide cansar al rival (el lector) demolerlo lentamente, hasta el golpe de gracia en el último párrafo.

¿Acaso se debe ser tan agresivo con el lector? Supongo que sí, y aún más si es posible. Todos tenemos en nuestra mente un lector ideal, el mio es el lector activo, aquel que se siente interesado por el texto y no teme participar de él. El otro, el lector hembra de Cortázar, no me interesa, lo desprecio. El buen lector no tiene ninguna consideración con el autor, si el libro no le gusta o lo considera mediocre, simplemente lo dejará a un lado sin ningún remordimiento. Entonces ¿qué consideración debe tener el escritor para con quien lo lee? Sospecho que ninguna.
Aunque sí tiene una obligación: la de crear un texto interesante y de valor artístico. El escritor usa la herramienta natural del hombre para su relación con el otro, pero debe transformar esa herramienta, la palabra, de un signo de comunicación en un signo artístico. Esto es lo terrible de la literatura.
¿Cuándo una frase es bella? Alguna mujer mayor amante de la poesía rimada en endecasílabos perfectos se desmayará de placer ante la imagen de los rododendros destilando el suave néctar iluminados por el manto del crepúsculo. En lo personal me parece una cagada.
La narrativa, y la poesía más, debe ser una exploración del lenguaje. Cuando digo exploración me refiero a revolver en sus cimientos o, al decir de Conrad, sumergirse en el medio más corrosivo y nadar.

No concibo una literatura complaciente. No concibo una narrativa que le brinde al lector todo

Manuscrito - Estoy volviendo al viejo vicio del papel

perfectamente digerido, limpio, pasteurizado; descreo por completo de una poética que no se atreva en explorar la belleza del idioma, porque la palabra escrita no solo debe decir cosas, no importa qué, pero decirlas de un modo que las eleve por sobre la realidad cotidiana.
Si digo Juan comió la manzana, esa manzana debe ser única, en nada parecida a cualquier manzana que nosotros podamos comer. No será mejor ni peor, será simplemente única. Si como narrador logro, con una frase tan banal, que el lector crea en lo excepcional de la manzana que comió Juan, entonces estoy haciendo literatura, pude atisbar la belleza de la palabra. Belleza la traduzco en verdad, si descubro la belleza de esa manzana, entonces ella será verdadera.
La narrativa trata de la verdad, pero no como concepto abstracto. Un cuento nos habla de una realidad por fuera de nuestra realidad, nos abre la puerta para asomarnos a otro mundo -muchas veces demasiado similar al nuestro- donde todo aquello que suceda entre sus límites es tan real como el libro que contiene al cuento y que el lector percibe tan firme entre sus manos.

Empezó la V Feria del Libro de Mar del Plata

Noviembre 21, 2009 Daniel Battiston 2 comentarios

Unos tres meses atrás la realización de la 5º Feria del Libro de Mar del Plata era una ilusión. Este año no se llevaría a cabo. Por suerte resultó una falsa alarma (o quizás la Municipalidad se dio cuenta de lo errada de su decisión) y la feria empezó. Precisamente hoy.

Esta tarde recibí por mail la invitación a asistir a la inauguración, a las 20hs  Antonio Sakármeta daría una charla en el Teatro Auditorium. Me dejé caer por el lugar a una hora razonable -quince minutos antes del inicio- y tuve que sufrir la amansadora de a espera: todo comenzó media hora más tarde de lo anunciado, recién habilitaron la entrada a la sala a las 20,20.
La charla de Skármeta me hizo bogar entre la indiferencia y el entusiasmo. Concurrí con la idea de que sería una especie de ping pong entre el autor y el público. Pero no, resultó un rosario de anécdotas entre las que fue mechando pasajes de algunas de sus novelas y fragmentos de poesía ajena; el objetivo de Skármeta, lo planteó desde el comienzo, fue tratar de mostrar la influencia de la poesía en su obra. En verdad esperé por algo más jugoso, pero si se piensa que el encuentro fue pensado para un público lector, además de su excelente humor, creo que sale bien parado.

Desde allí a la Feria propiamente dicha. El espacio destinado este año es mejor que en 2008, pero esto no quiere decir que sea bueno. Al menos la Feria como tal no me dio esa imagen.
La vi como un racimo de cubículos vestidos de tristeza, los restos de un decorado teatral desechado. Este fin de semana la recorreré con más tiempo, por lo que voy a poder hacer algún comentario más preciso.

El toque pedante: mi nombre aparece en el programa oficial de la Feria. Pero el apellido está mal escrito.
Y, por supuesto, el infaltable chivo: el martes 3 de diciembre a las 18,30, en la sala Artura Cancela, se presenta Sobre rieles, la antología de escritores de la ciudad publicada por la poeta Marcela Predieri. Se podrá comprar luego de la presentación, o bien en el stand de Editorial Martín, o haciendo clik aquí o en la pestaña Sobre rieles, de este blog.
La edición fue colectiva y pagada entre los cuarenta poetas y narradores que participamos de ella; luego, somos nosotros quienes nos encargamos de hacerla conocer y  comercializarla.
¿El valor? $20 más los gastos de envío -más barato que llevar a su amante a cenar a Puerto Madero-

Absurdos ideológicos…

Noviembre 16, 2009 Daniel Battiston 2 comentarios

…o como ser un inconsecuente.

El link que se dejo al final del post pertenece al blog Principio de Incertidumbre. Quien escribe, no creo que sea importante el nombre, es una persona que lleva adelante una cruzada incondicional a favor de la actual gestión de gobierno de la presidenta Cristina Kirchner. Por supuesto no hay nada de malo en ello si uno está convencido de sus ideas.
Banner LeyLo absurdo de todo esto es la contradicción entre una persona que se muestra ante el mundo como un héroe de la Democracia, la Libertad, el Pluralismo, la Libertad de Expresión y otros conceptos  (todos escritos con mayúsculas, por supuesto) escriba un post como el que dejo al final.

Pero el colmo es que tan intolerante post, y aclaro que casi ninguno de los que nombra me caen simpáticos, aparezca junto al banner que reproduzco. El banner en cuestión es en apoyo a la Ley de Medios; más allá de que alguien pueda estar de acuerdo o no con ella, en lo personal considero que tiene cosas buenas y mejores que la anterior, es interesante tener en cuenta el eslogan: + VOCES + MEDIOS + DEMOCRACIA.

Sospecho que esta gente es aquella que defenderá tu derecho a decir lo que pensás, siempre y cuando pienses como ellos.

Y si bien soy ateo declarado, no deja de sorprenderme la forma en que mezclan a dios en cualquier guiso.

En verdad esta gente me da miedo.

Acá va el link al post en cuestión: http://oscarpersonal2007.blogspot.com/2009/11/oracion.html

Ciudad

Noviembre 16, 2009 Daniel Battiston 1 Comentario

Un hombre sentado sobre una piedra verde teje nudos de aire.
Otro se ahoga bajo el alud de las palabras.
Una anciana barre el tiempo que se acumula en los rincones de un zaguán.
Un ladrón encuentra una caja rosa repleta de flores muertas.
Dos adolescentes toman helado en una plaza; sonríen cada vez que un tipo mira sus piernas flacas escapando por debajo de las polleras a cuadros.
Una profesora de historia busca a su marido en los rostros de sus alumnos.
Una prostituta agotada se aburre cada noche observando el techo de la habitación de un hotel barato.
Una madre se extravía en frascos de barbitúricos.
Un pedófilo lleva a sus hijos al cine.
Un chico encuentra un arma escondida entre montones de basura.
Dos hermanos pelean por una mujer, uno de ellos se aleja vestido de sangre.
Una médica practicante desgasta las horas recostada en una camilla de hospital en manos de los enfermeros.
Alguien enciende un cigarrillo en una calle oscura; luego, la brasa cambia de manos una y otra vez.
Un torturador abraza a su esposa y besa a sus hijos cada domingo a la hora del desayuno.
Un psicópata se lanza con un coche robado contra el final de una conocida calle sin salida.
Una pareja de adolescentes se besa en la calle cubierta de desperdicios.