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María la Bizca

María la Bizca es la reencarnación de una revista literaria online que comencé a publicar en forma de sitio web en el año 1998, llamada El Margen
En aquellos primeros años de la web, la publicación para alguien que no tuviera conocimientos, resultaba compleja y las posibilidades de diseño eran muy elementales; eso sin contar el muy acotado número de personas que tenían acceso a internet por aquellos años. El Margen sólo duró unos pocos meses para desaparecer sin que nadie lo notara
Hasta la explosión de la web 2.0 con la posibilidad que nos trajeron los blogs en la mitad de los 2000. Ahora sí era posible publicar y generar contenido de un modo muy cercano a un aspecto profesional, El Margen resurgió
Publicada en formato PDF podía descargarse y ser leída directamente en la computadora sin necesidad de estar conectado. Los primeros dos números fueron tímidos, incluso cometí el pecado de publicar textos propios con la intención de engordar la revista
Y al tercer número estalló
El Margen comenzó a recibir visitas y colaboraciones de los lugares menos pensados. A lo largo de ocho números se publicaron poemas, cuentos, ensayos, fotografías e ilustraciones de autores de Argentina, Perú, Bolivia, Ecuador, Brasil, Italia, El Salvador, México, Bulgaria, España y un interminable etcétera. La revista se vio desbordada y me fue imposible contar con el tiempo material para poder clasificar, armar y publicar un número cada cuatro meses según mi plan original
El número 8 fue su canto de cisne

Pasaron seis años y María la Bizca es el renacimiento de la revista original. Mi intención es publicar un nuevo número cada cuatro meses y tengo la esperanza que esta tercera época sea la definitiva y duradera

Pueden visitar la web aquí, http://labizcamag.wordpress.com/
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es la fe de los cortesanos

es la fe de los cortesanos
y doscientos espectadores
es la vulgaridad de lo probable
el egoísmo de los jueces
y la página marcada de un libro

el erudito envejece en ceremonias
donde la voz de las coristas
consume la paz del vicio
entre un cura y su favorita
revolcados enérgicos entre suicidios

la oreja tibia del indígena
relame a los sobrinos corruptos
al rey afectado
a la prole con gala de envidia
y a esposos vacíos de hacienda

debería limpiar la casa

debería limpiar la casa,
barrer los rincones y mover los muebles,
reparar las puertas
y expulsar al que vive detrás de las paredes
el que desordena la biblioteca
y destruye los espejos,
las horas son este eclipse de silencios
donde los cuartos se desnudan
entre tanto cadáver de relojes,
la casa se deshoja
celebra su ritual caníbal

es una mujer caníbal

es una mujer caníbal
que me encerró en una jaula sin barrotes
sus palabras son cuchillos
mientras me toca sin disimulo
y se extravía entre gente que no conozco

estoy en el rincón quieto de la casa
donde las escaleras siempre descienden
donde ella me roba las palabras
mientras conversamos de la nada
su cuerpo es el catálogo de mi deseo
muerde mi cuello con palabras
sorbe mi carne a través del ojo que me vigila

un cigarrillo compartido es la farsa
de tanta promesa incumplida
no hay palabras entre nosotros
me ata a una silla
patea mis piernas
y devora mi alma con ojos de hambre

envuelve mi cuello entre sus uñas
me arrastra por las veredas de la noche
creo que va a saltar sobre mí
pero me hace a un lado
y cierra la jaula

las llaves están guardadas en su bolso
pienso que nunca saldré de aquí
los rincones de mi cráneo hieden a silencio
soy el montoncito de carne en el suelo
quizás vuelva pronto a buscarme
a jugar con mi mente
con el reloj agotado de mi cuerpo

esas palabras que guardo debería beberlas

estas palabras que guardo debería beberlas,
disfrutar el regusto de las erres y las eles
atragantarme con diptongos
asquearme de tantas aes y eses,
porque no se pueden esconder las efes
ni mentir sobre las íes,
hay una caja en el fondo del armario
donde están escondidos todos los insultos
todas las blasfemias
algunas palabras de falsa amistad,
dentro de un tarro de mermelada
esperan elogios encontrados
y un puñado de emes de patas enredadas,
palabras a media voz descansan en un rincón
otras saltan sobre los muebles del living
o juegan entre los utensilios de la cocina,
ninguna es mía
las fui juntando con mis oídos
con mis manos
café de por medio en un bar asmático
charlas de amigos armados de cuchillos,
algunas golpearon la puerta y les dejé pasar
otras me cayeron como lluvia rancia de marzo,

debería irme de este lugar
las palabras se mueren y no quiero llorarlas
la casa será una tumba tibia para ellas,
voy a escaparme por una ventana
la del dormitorio,
voy a pararme al otro lado de la calle
viendo como la casa arde

el metódico cepo de tu cráneo

el metódico cepo de tu cráneo
construye los castillos de las horas
la danza del segundero
es la droga que abotaga los ojos
y complotarán los implumes
saboreando el té de la ceguera

derribarán ladridos
entre laudes mohosos
las cabelleras humilladas
no cantan piedades
y destejarán cuerdas de aire
en las veredas de la tarde

empapelarás tus días
con diarios húmedos
hormigas bastardas
bufando al sol
llegarás tarde al ensayo
en el asilo del abuso